viernes, 18 de septiembre de 2015

POETAS: ¡SINCRONICEMOS NUESTROS RELOJES!

En este breve artículo voy a exponer algunas ideas sobre un territorio hipotético, un territorio  a determinar dónde los poetas podrían especular sobre las relaciones entre los posibles actos poéticos. Para ello he tomado como referencia el clásico esquema de Intermedia de Dick Higgins (fig 1), y he intentado reactualizar sus postulados. Higgins acuñó, a mediados de los años 60 del siglo pasado, este término con la intención de describir lo que sucedía en las artes. Observó que los artistas cruzaban los límites estrictos de un arte para fusionarlos entre ellos y especialmente para asociarlos con los medios de comunicación. La Velocidad, entonces, empezó a entrar en juego y alteró los cánones de las diversas artes. Según el urbanista Paul Virilio la velocidad es el elemento que ha alterado todo nuestro esquema del tiempo. Al límite como estamos de la velocidad absoluta, el tiempo y el espacio han implosionado y se han comprimido de tal manera que han perdido parte de su consistencia física. Podemos estar en cualquier sitio prácticamente de forma inmediata y nuestra conciencia del pasado y futuro se han desvanecido hasta fusionarse en un único concepto que nos determina totalmente: el presente continuo.


interferencias higgins fusion.jpg


Pero volvamos a Higgins y a su esquema de Intermedia. Si a este esquema le aplicamos las teorías de la velocidad absoluta de Paul Virilio (en un arriesgado ejercicio de fusión entre arte y tiempo) veremos que el diagrama del artista se diluye (fig. 2). Observaremos como los límites de los conceptos de las distintas arte se desvanecen y pierden parte de su definición. La velocidad y sus consecuencias espacio-temporales han perforado las fronteras de cada arte para ofrecernos una mayor libertad que hemos pagado con una inseguridad en las definiciones, en las certezas. Es decir, explicado según los exitosos términos de Bauman hemos pasado de un estado sólido a otro líquido en continua expansión. Sin embargo, podemos observar como las intersecciones entre las artes intermedias permanecen todavía sólidas, todavía consistentes ¿Cómo se puede  interpretar este suceso?


Hemos de tener en cuenta que esos espacios sólidos son terrenos híbridos y que por ello la velocidad absoluta todavía no les ha afectado. Son territorios donde el trabajador cultural puede sincronizar su realidad interior y subjetiva con todo aquello que le rodea en ese momento. Todo aquello que está fuera de esos límites, un tanto imprecisos por cierto, derivará hacia el anacronismo, hacia la pérdida del valor objetivo de la realidad externa. Por tanto, el poeta debería situarse en ese espacio concreto, durante un período limitado, y aprovechar esa situación temporal, ese momento, esa puerta abierta, para intentar producir un artefacto poético, en ese momento, en ese lugar, con esas condiciones concretas ¡Esa es su gran oportunidad! Luego, pasadas esas circunstancias no tendría sentido volverlo a intentar ni en ese lugar, ni en esas mismas condiciones.

Podemos concluir que analizar el momento en el que vive, el momento donde se desarrollan los hechos históricos, es parte fundamental del trabajo del autor. Evidentemente, éste puede adoptar respecto a esos hechos, diversas posturas personales que no vamos a analizar ahora. Por lo que concierne a la propuesta de Intermedia de Dick Higgins, válida en su momento,  creo que podría afirmar que se ha transformado forzosamente para dar lugar a otras posibilidades que aún están en proceso de definición. Es tarea de los artista experimentales tratar de trabajar en esos espacios, de comprender esos territorios pantanosos para, aunque sea temporalmente, poder habitarlos y producir desde allí nuevos y sincronizados artefactos.


Segundo texto de una serie de siete publicado en "Especies de espacios".