miércoles, 23 de septiembre de 2015

OTRAS FORMAS DE ESCRITURAS 2: ON KAWARA.

On Kawara es un artista conceptual japonés, nacido el año 1933 y muerto el pasado 10 de julio del 2014. No existen fotografías suyas ni tampoco entrevistas publicadas. Ya antes de participar en el respetado grupo artístico Art & Language, decidió aislarse y no aparecer públicamente. Su obra centrada en el discurrir del tiempo, y por tanto enteramente autobiográfica, es un acto estricto de disciplina que documenta su vida día a día y recurre al archivo como una de las principales herramientas artísticas.
Partiendo de esas premisas los críticos han clasificado su trabajo como un trabajo plástico, centrado en lo se denomina convencionalmente como arte contemporáneo pero creo que, si somos amplios de miras, podemos interpretarlo también en un sentido poético que nos llevará a hacernos algunas preguntas:
¿Su obra plenamente conceptual, no debería entenderse como un acto de escritura? ¿No es toda su obra un acto de voluntad, de autoafirmación? ¿No es un registro, más o menos sistemático, de la presencia del autor en el tiempo? ¿No cuestiona el estatus de la literatura para proponernos la escritura como alternativa?



Así como en mi primera propuesta de “otras formas de escrituras 1” explicaba las hazañas de Tsang Tsou-Choi, un escritor outsider,  un escritor que escribía desde la necesidad y la demencia, ¿no podemos ver en On Kawara la otra cara de una misma moneda? El escritor japonés también utiliza la escritura como un medio para manifestar su presencia y también lo hace a través de su voluntad, pero, al contrario que Tsang Tsou-Choi, desde la conciencia, desde la racionalidad de un arte que se ancló en la filosofía como sustrato para sus intervenciones.
Para desarrollar mi propuesta me centraré en su obra: “I am still alive”, que consistió en enviar telegramas y tarjetas postales con esa expresión a sus conocidos. Todos estos envíos están datados y sellados por el organismo oficial correspondiente, por lo que manifiestan la certeza de que el autor está todavía vivo el día en cuestión. Esta obra es un testimonio tangible del transcurrir del tiempo y de cómo la vida y la obra de un artista están íntimamente relacionadas.“I am still alive” ha tenido, sin embargo, un desarrollo más complejo, ya que a partir de enero del 2009 se trasladó al ámbito digital mediante Twitter. Cualquiera con un cierto grado de curiosidad puede buscarlo en la red social y observar que el contundente lema “ Yo todavía estoy vivo” se sigue publicando diariamente aún hoy, cuando su autor ya hace un tiempo que ha  fallecido. Ello nos lleva, inevitablemente, a plantearnos de nuevo algunas preguntas:
¿La cuenta de Twitter es realmente del artista japonés? ¿Alguien está usurpando su personalidad?


¿Programó su Twitter para que siguiera publicando la susodicha frase después de su muerte hasta el fin de los tiempos? ¿Realmente está muerto?

Quizá alguna de estas posibilidades sea la correcta, quizá la verdad sea otra mucho más sublime o mucho más estúpida. Sin embargo, no dejo de preguntarme qué ocurrirá con todos estos rastros digitales que producimos una vez nuestra vida haya finalizado: ¿Tendrán alguna repercusión emocional? ¿Se olvidarán entre los millones de millones de mensajes? ¿Alguno tendrá la fortuna de convertirse en una pieza arqueológica?
Mientras estas preguntas se consolidan entre los bytes, me invade la certeza de que la escritura de On Kawara sí persistirá más allá del tiempo, de que su obra es un testimonio de esa escritura que me empeño en definir, en descubrir entre todo los restos anacrónicos de la literatura que nos invade actualmente: una escritura fuera de la literatura, una escritura alejada de los tics emocionales y estructurales del siglo XIX, una escritura como acción, como reflejo literal de la vida. Esta poética alejada de la infección sentimental, es una de las vías que, iniciada el siglo pasado, debería afirmarse en este siglo incipiente que nos ha tocado vivir para expandirse y colonizarnos.

Quinto texto de una serie de siete publicado en "Especies de espacios".