lunes, 2 de junio de 2014



STEWART HOME: LITERATURA DESDE EL ANTIARTE










Stewart Home no necesita presentación entre sus seguidores más acérrimos y, aun así, sigue siendo un enigma para muchos de sus fans. Nos hemos acercado al Hotel Plaza, en pleno centro de Barcelona, donde se encuentra  haciendo promoción y realizando una de sus aclamadas perfolecturas para hacerle una entrevista y despejar, de paso, las incognitas que sobre su personalidad él mismo se ha encargado de propagar. Encontramos a nuestro protagonista tomando una cerveza y hablando distendidamente con su editor en la terraza del bar del Hotel donde se aloja. Nuestro escritor viste con su habitual indumentaria semi-hooligan y con su corte de pelo al dos destilando una cierta pose agresiva que se transforma en un vehemente torrente de ideas. Después de una breve presentación entramos directamente en materia:




Pregunta: Tu último libro trata de las peripecias de un gestor cultural, que sobrevive ideando proyectos psicogeográficos que intenta vender a los curators de los centros artísticos de los distritos periféricos de una gran ciudad inglesa, y de los conflictos que ocurren entre los funcionarios que no entienden sus propuestas y los artistas que creen que son demasiado banales. También de los trapicheos que tiene que hacer nuestro protagonista para sobrevivir y entenderse a sí mismo. En el libro de no más de cien páginas, explicas también algunas de sus propuestas y las críticas que recibieron. Lo increíble es que muchas de las propuestas que se explican, por muy disparatadas que parezcan, han sido llevadas a cabo.



Stewart Home: Así es. Todos los proyectos que se explican han sido llevados a cabo en algún lugar del Reino Unido. He realizado una ardua tarea de investigación para documentarlos. La intención al escribir el libro era poner de manifiesto que el arte contemporáneo va de lo más estúpido a lo más sublime (aunque muchas veces lo sublime es estúpido, y lo estúpido sublime). Esta alteración de las categorías es propia de esto que algunos llaman postmodernidad. Si ignoráramos esta etapa histórica y la sustituyéramos por una modernidad tardía estoy seguro que estos casos de estupidez sublime no se darían. 



Pregunta: Tu escepticismo respecto a la posmodernidad delata tu filia marxista.



Stewart Home: No soy marxista, me corrige. Soy comunista. Estoy en contra del culto a la personalidad, y aunque Marx hizo una contribución significativa al movimiento obrero, no trato de ponerle su nombre a mis ideas políticas. Hacerlo sería un error táctico y estratégico.



Pregunta: ¿Continúas aún con tu pretensión, con tu proyecto vital de acabar con el capitalismo?




Stewart Home: Ese es mi principal objetivo, aunque intento a la vez divertirme, provocar y vivir de los subsidios del Gobierno, cosa cada vez más difícil, por cierto. Pero he de reconocer que una vez instalado en los círculos literarios me es más sencillo. 

Afortunadamente las conferencias, los artículos y mis colaboraciones artísticas me han procurado un estatus suficiente.




Pregunta: ¿Pero volviendo a la pregunta anterior, cuáles son tus estrategias para conseguirlo?



Stewart Home: mi primer impulso, cuando empezaba, era destruirlo todo, destruir la literatura, el arte, la novela ... pero me fui dando cuenta que aunque la destrucción es ya de por sí un acto creativo, es del todo insuficiente. Pasado este primer momento, me centré en la creación colectiva y en el plagio. La creación colectiva nació de mi etapa neoista, pero los resultados no fueron muy satisfactorios. Es muy dificil la creación colectiva cuando están de por medio egos muy acentuados. Hemos de tener en cuenta que la creación colectiva no trata de agrupar unas cuantas identidades sino de crear una nueva a partir de la suma de todos sus componentes. Es interesante al respecto estudiar el fenómeno de los nombres o identidades colectivas que surgieron en los años 80: Karen Eliot, Monti Cantsyn, Luther Blisset que luego, después de su suicidio dio lugar a la fundación Wu Ming y actualmente la superestrella multinónima Chus Martínez.


El plagio es un método y una estrategia que no he dejado de utilizar y que tuvo un punto álgido a finales de los 60 con el "detournement" situacionista. Es una opción muy válida, con muchas posibilidades y que autores como kennet Goldsmith utilizan como eje de su concepción poética. Creo que este es un punto polémico porque también toca el tema de los derechos de autor y hay mucha gente e intereses implicados.


La provocación es otra de mis estrategias, aunque esta sí ha sido muy desarrollada por los movimientos modernistas y, yo diría, que está algo agotada.



Pregunta: Entonces, ¿cómo entiendes los derechos de autor?



Stewart Home: ¡Creo que no has entendido nada sobre lo que te estoy diciendo! Por tu apariencia pareces incapaz de hacer una crítica coherente al fetichismo de la mercancía. Más que proceder con la praxis comunista, eres una regresión del tipo burgués más primigienio. Tengo la impresión que eres una persona que deseas reafirmar en términos absolutos la propiedad de lo que consideras tus posesiones. Yo diría que te acercas mucho a lo que denomino proletariado postmoderno. Un tipo de proletariado que desea ignorar que lo es y que se conforma engañándose y creyéndose una persona de clase media



Pregunta: Pero ¿no crees que es la clase media la única que puede exigir y provocar un cambio?



Stewart Home: No existe la clase media. Hasta que esta dicha clase social no sé de cuenta de que simplemente es un proletariado exprimido que se contenta con una vida de aparador, de simulación de clase media y vuelva a sus orígenes no hay nada que hacer. La concienciación de clase es imprescindible. Se puede decir que el neoliberalismo se ha expandido e impuesto porque ha ganado la guerra psicológica de la lucha de clases, haciendo que el proletariado se avergüence de serlo y se autoengañe creyéndose clase media.



Pregunta: ¿Entonces el trabajo del artista trata de denunciar la alienación que produce el capitalismo?



Stewart Home: Hay que tener en cuenta que los artistas son una prefiguranción deformada de los individuos colectivizados y, por tanto, desalienados, y que sólo aquellos artistas que atacan activamente su posición privilegiada como especialistas pueden considerarse de algún modo progresistas. Es decir, el artista es capaz de demostrar que comprende el arte únicamente cuando conscientemente denuncia el propio arte.


Pregunta: ¿y cúales son tus estrategias?



Una de las maneras es trabajando en contra del realismo naturalista pero sin caer en el escapismo, en la evasión. Trato de hacer un trabajo que pueda influir en los individuos directa o indirectamente, que los desalienice. La especialización es muy nociva porque tiende a la alienación, incluyendo el arte y la política. El individuo crítico debería adoptar una postura generalista, en cierta manera alejada de un centro específico. Por ese motivo mi trabajo está realizado desde el antiarte.

Un ejemplo práctico de cómo crear nuevas relaciones de sentido desde una postura no especializada: podemos desordenar nuestra biblioteca y volverla a ordenar sin ningún orden preestablecido, ni alfabético, ni temático, ni genérico ... es más podemos añadir a la bilbioteca otros elementos que no sean estrictamente libros (discos, CD, pequeñas obras gráficas, pequeños dibujos, revistas, todo aquello que nos llame la atención) Con este nuevo orden incomprensible, se crean nuevos significados y asociaciones entre los elementos. Odio ver libros ordenados alfabéticamente. Podemos agrupar los elementos de esta nueva biblioteca en función del uso, y los usos cambian con el tiempo.



Pregunta: Sé que no te identificas como anarquista, pero como estamos en Barcelona, me gustaría  preguntarte cómo ves el actual resurgir de la ideología anarquista.



Stewart Home: Bueno, el caso es que los anarquistas lo reivindican todo. Cuando hablas de una posición de extrema izquierda anticomunista, mucha gente no sabe qué es. Asumen que es anarquismo, y los anarquistas se alegran de adjudicarse ese gran movimiento. Lo que creo que es importante es que haya un gran movimiento, y me parece que los Indignados y Occupy son realmente inspiradores para mucha gente.


En última instancia creo que se necesitan políticos que vayan más allá del anarquismo. La idea de un banco del pueblo es absolutamente ridícula, porque obviamente el objetivo de la actividad revolucionaria es abolir el dinero y abolir los lujos. Por supuesto, puedes volver a poner en marcha elementos rescatados del pasado, pero el objetivo es estar siempre moviéndose hacia delante. Es una cuestión de actuar de forma colectiva y encontrar nuevas soluciones, y no creo que el anarquismo, por sí solo, logre llevar las cosas muy lejos. Pero encuentro que el movimiento, en su conjunto, es estupendo, inspirador. Es una inspiración para muchos. Yo estuve en Zuccotti Park, y también estuve un poco en St. Paul. Lo de los Occupy de Nueva York probablemente fuera más excitante; había elementos de extrema derecha, como los seguidores de Ron Paul. Y también porque flotaba la sensación de que eran los iniciadores de todo. Lo cual es en realidad irrelevante, porque lo que importa es hacia dónde se dirigen.



Pregunta: pero el futuro está lleno de nostalgia ...




Stewart Home: Efectivamente, la nostagia no es un buen asunto porque es, esencialmente, conservadora: tenemos todo un mundo que conquistar por delante y no lo vamos a hacer con la nostalgia. Y sobre este tema de la nostalgia y el futuro te voy a hacer una revelación. Se me ha considerado (y he favorecido el mito) un fan de la música "northern soul", una música básicamente revisionista y fundamentada en que el pasado siempre fue mejor, en una edad dorada. Eso no ha sido nunca cierto. La música que realmente me conmueve, con la que me identifico es la "música industrial". Nada como un concierto de Whitehouse para templar los nervios. Esta ha sido una impostura, como otras tantas, que he ido adoptando progresivamente, con naturalidad. Aunque reconozco que Whitehouse son fantásticos para cuando quieres echar de tu casa a unos invitados que no se van ni a tiros.



Pregunta: Entonces, ¿que opinas de la transformación de Génesis P. Orrigde. Crees que sus mutaciones son un ejemplo de la identificación entre vida y arte?





Stewart Home: Sí, creo que lo que consigue Génesis es básicamente hacernos cuestionar todos nuestras certezas, tantos las musicales, como las vitales. Sobre la Pandrogenia no estoy muy versado en el tema pero es interesante el planteamiento que hace de ello. ¡Me parece que en el fondo es un romántico empedernido!



Pregunta: ¿Crees que la estrategia de confundir, no solo al lector, sino a tus fan a los espectadores que observan tu trayectoria vital es necesaria para conseguir tus fines literarios?



Stewart Home: ¡Es imprescindible! Mientras persista el capitalismo, continuarán mis bromas, mi mala lecha y el gamberrismo. Habiendome legitimado como artista, ahora quiero dificultar el proceso de cononización cultural. Desde que el mundo se ha desencantado y ya nada significa nada, las mentiras son el único camino para aproximarse a la "verdad" y, por tanto, poder conseguir que la vida sea algo fabuloso.